Dos familias de Plan de Ayala y Rubén Jaramillo permanecen en viviendas afectadas por el desplazamiento de tierra; temen una tragedia
Cada lluvia representa una nueva preocupación para dos familias de Xalapa que habitan viviendas ubicadas junto a terrenos
que han comenzado a ceder.
En las colonias Plan de Ayala y Rubén Jaramillo, los deslaves dejaron expuestas las zonas donde se encuentran sus
casas y aumentaron el temor de que el terreno termine por arrastrarlas.
El riesgo es visible en ambos puntos de la ciudad. Los habitantes aseguran que los trabajos para estabilizar los terrenos
todavía no se concretan.
En la calle Miguel Hidalgo, de la colonia Plan de Ayala, Socorro Melchor Colorado vive con su familia frente a un terreno
que perdió parte de su soporte hace aproximadamente tres meses.
Desde entonces, el desnivel se encuentra prácticamente junto a la vivienda.
Las precipitaciones recientes volvieron a generar preocupación, pues el suelo permanece vulnerable y cualquier
nuevo reblandecimiento podría provocar otro desplazamiento.
Viven con miedo
El temor no sólo está relacionado con las pérdidas materiales. La mujer contó que sus hijos también tienen miedo
de que la casa pueda caerse.
La familia permanece en el inmueble con la incertidumbre de no saber hasta dónde avanzará el deterioro del terreno.
En Rubén Jaramillo también hay peligros
En ese sitio, las lluvias ocasionaron un derrumbe que dejó comprometido el terreno próximo a su vivienda, donde
habitan cuatro personas.
El vecino explicó que la solución requiere trabajos de contención para impedir que la tierra continúe desplazándose.
Entre las obras que considera necesarias se encuentra la construcción de un muro que permita reforzar el área y
proteger el inmueble.
Los dos casos tienen un punto en común: viviendas habitadas que quedaron expuestas después de que el agua debilitó
los terrenos.
Para las familias, el riesgo no termina cuando deja de llover, pues cada nueva precipitación puede aumentar la
inestabilidad de las zonas afectadas.
Ante este panorama, esperan que se intervengan antes de que los deslaves provoquen daños mayores o conviertan
el riesgo de colapso en una emergencia.
Fuente: Imagen del Golfo